Las nuevas tecnologías exigen nuevos materiales. Y la ciencia los proporciona a un ritmo cada vez más insospechado. Incluso con nuevas propiedades difíciles de imaginar hace unos años, como los materiales dinámicos. Se llaman así a un tipo de plásticos que pueden cambiar su estado, según ciertas condiciones. Es lo que que ocurre con un nuevo material que se vuelve duro cuando hay luz, y blando en la oscuridad.

Lo más interesante es que esta propiedad es cíclica, es decir, si pasa de duro a blanco, o al revés, puede volver a su estado original simplemente aplicando luz (o quitándola).

Los materiales dinámicos son cada vez más comunes, pero en la mayoría de los casos los cambios de un estado a otro se producen aplicando más o menos luz, o calor. Lo excepcional de este nuevo material, es que el nuevo estado se activa en la oscuridad.

Ciencia

Desarrollado por un grupo de universidades de Alemania, Bélgica y Australia, lo han bautizado con el nombre de material dinámico estabilizado por luz. Sí, necesitan un buen asesor de marketing…

Un dato interesante es que los compuestos químicos que forman el material son baratos de producir. Poseen unas moléculas llamadas triazolinediones, y un ingrediente de la naftalina. Forman un polímero de moléculas que permanecen unidas cuando reciben luz verde a través de un LED.

¿Lo sabías?  ¿Quieres ser más inteligente? Este estudio recomienda comer helado de desayuno

Al apagar la luz, la estructura molecular del material dinámico rompe los enlaces químicos, convirtiéndose en material blando. Si se vuelven a aplicar la luz verde, se vuelve duro de nuevo.

Ahora están buscando aplicaciones para esta peculiar propiedad. Una de ellas es el uso con impresoras 3D. Muchos objetos no se pueden imprimir en 3D porque este tipo de impresoras imprimen por capas, y para imprimir objetos largos, por ejemplo un puente, hace falta que algo sujete la estructura para que no se rompa mientras se imprime.

Este material dinámico que cambia con la luz se podría usar como unos cimientos durante la impresión, aplicando luz, y cuando el objeto esté impreso bastaría con dejarlo unas horas en la oscuridad para que el material se vuelva blando y caiga al suelo, dejando únicamente el puente ya terminado.