¿Cuándo llegará el día en que seremos sustituidos por robots? Está claro que algunos puestos de trabajo ya han sido »conquistados» por las máquinas, pero aún hay campos en los que un humano es indispensable. La cocina es uno de ellos, pero el robot Sophie puede poner las cosas complicadas a los chefs.

Elegir un buen robot de cocina no es sencillo, ya que hay muchísimos modelos, pero cuando tenemos uno… las cosas cambian en la cocina. Son los pinches ideales que nos ayudan a calentar platos, realizar ciertas elaboraciones, tareas pesadas y gran parte de algunos cocinados.

Sin embargo, el grupo de catering Neo Group, el más grande de Singapur, ha presentado recientemente una estación de cocina llamada Sophie. ¿Su secreto? Es capaz de preparar y servir 80 platos por hora, él solo. Esto es algo que  está fuera del alcance de un humano (un grupo sí puede, claro está).

Como podemos ver en Cnalifestyle, la estación de cocina de laksa empieza a funcionar cuando los clientes seleccionan los ingredientes, principalmente fideos y complementos (tortas de pescado y algunos vegetales). El proceso de preparación del plato, con la correcta cocción de los fideos incluida, toma unos 45 segundos.

Es decir, un plato »elaborado» que se sirve antes que cualquier otro plato de comida rápida del mercado. Se trata de un robot que no está en un punto fijo, ya que es un producto para alquiler.

Es decir, un cliente puede alquilarlo para fiestas, comidas de empresa y eventos y, tras una preparación de unas tres horas (en las que pone los ingredientes a disposición del robot) el autómata está listo para funcionar.

Sally Liew es la directora ejecutiva de Neo Group y comenta que la estación de comida será una revolución, ya que Sophie es capaz de ser rápida y eficiente con el producto, ya que no desperdicia ingredientes.

Además, afirma que esto es solo el principio, ya que las estaciones de cocina automáticas serán cada vez más populares en Singapur por la naturaleza del país y el ritmo de vida que llevan.

Está claro que no va a sustituir el toque personal de un chef de carne y hueso, pero como herramienta para dar de comer a muchas personas, y que estas elijan la ración… no está nada mal.