Como los demás reinos de la naturaleza, el reino vegetal o plantae también sufre la extinción de sus especies. Las causas están ligadas profundamente a las actividades humanas como la agricultura, la industrialización, la expansión geográfica, la demografía, la manipulación de las especies e introducción de estas en hábitats que no le pertenecen, así como los efectos de la contaminación ambiental que no da tregua a todas las especies en el planeta Tierra.

Es muy común que escuchemos sobre especies del reino animal en riesgo o extintas, sin embargo, no es de menor importancia lo que sucede en el reino vegetal. La pérdida de cualquier especie significa una profunda herida en la naturaleza, en el delicado equilibrio de esta; los efectos posteriores se vuelven incuantificables por lo alarmantes que pueden ser, así como por el impacto que tiene para todos los habitantes de la Tierra.

El reino plantae

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De los reinos de la naturaleza, el reino plantae abarca a todos aquellos organismos de tipo multicelular, fotosintéticos, sin capacidad locomotora y cuyas paredes celulares se componen principalmente de celulosa. La anterior se trata de una definición muy básica, y es que en cuestión de la taxonomía, muchos autores aún continúan sus definiciones y clasificaciones sin un consenso general. Sin embargo, podemos partir de esta idea general y agregar que se reconocen al menos 400 mil especies de este reino, de las cuales la gran mayoría son plantas florales, 15 mil especies de helechos, mil de gimnospermas y 23 mil musgos y derivados.

Vale la pena conocer un poco más sobre la clasificación del mismo reino plantae para identificar dónde se ubican los árboles, que son los seres vivos que nos tiene aquí: árboles que se les tiene clasificados como extintos. De hecho, se tiene noción de muchas especies extintas a lo largo del mundo a través de la evolución de la vida natural de la Tierra. Sin embargo, de las que hablaremos aquí es sobre los árboles que en épocas recientes se han extinto, así como algunas que están clasificadas con un alto riesgo de extinción.

El estado de conservación

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Para esto echaremos mano de la tristemente célebre Lista Roja del la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN, en inglés: IUCN). Este organismo internacional trabaja para la conservación de los recursos naturales. En su Comisión de Supervivencia de Especies («Species Survival Commission», SSC) se trabaja específicamente en la conservación de las especies promoviendo acciones en apoyo de las especies amenazadas; en dicho marco de acción genera la Lista Roja en la cual se concentra la información de las especies clasificadas, así como el estado de conservación en que se encuentra.

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El gráfico anterior se entiende con la siguiente información:

Bajo riesgo
– Preocupación menor (LC)
– Casi amenazada (NT)

Amenazada
– Vulnerable (VU)
– En peligro (EN)
– En peligro crítico (CR)

Extinta
– Extinta en estado silvestre (EW)
– Extinta (EX)

En estudios recientes se llegó a la conclusión de que al menos el 22% de las especies del reino plantae están en riesgo, es decir: una de cada cinco especies de las 400 millones conocidas por la ciencia. Así pues, el reino plantae se ubica en relación con el reino animal en riesgo similar al que se encuentran los mamíferos, peor que en el caso de las aves con el 10% de las especies amenazadas, pero mucho mejor que los anfibios en la que la cuarta parte de ellos están en riesgo.

22% de las especies del reino plantae están en riesgo

De ese grupo en riesgo que asciende al 22% de las especies vegetales, dos tercios de ellas se ubican en las selvas tropicales; esto equivale a cinco veces más que en otros hábitats como zonas rocosas, bosques templados y bosques tropicales secos. Las selvas tropicales se caracterizan por su amplia diversidad en especies y por lo lucrativas que pueden ser si se usan para fines de agricultura y ganadería. Esto lo podemos ver en el caso de la Amazonia, una lucha que abanderó Chico Mendes y que continua en la actualidad.

Las especies extintas

Con toda la información anterior repasemos a las especies que han sido declaradas extintas.

Olivo de Santa Helena (Nesiota elliptica)

 

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Esta especie fue nativa de las islas Santa Helena, Ascensión y Tristán de Acuña en el Atlántico Sur. Fue en 1994 cuando se le declaró extinta en estado silvestre, luego, en 2003 murió el último ejemplar que quedaba en cultivo. El olivo de Santa Helena era la única especie del género Nesiota, así que es común que se le mencione como ejemplo de la extinción de género y especie.

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Palma de Rapa Nui (Paschalococos disperta)

 
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Uso bajo licencia CC

Paschalococos es otro género monotípico extinto al igual que el anterior. En este caso se trata de una gran palmera originaria de la Isla de Pascua donde se extinguió sobre el año 1650 d. C. Se estima que la etnia de Rapa Nui sobreexplotó a esta especie que era usada como alimento y la madera para embarcaciones; también que el declive de la etnia está ligada a la extinción de las palmeras.

Sándalo de Juan Fernández (Santalum fernandezianum)

 

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También en Chile se podía encontrar estos árboles de madera perfumada y que se le vio por última vez en el año 1908. Se trataba de grandes árboles que alcanzaban una talla de 9 metros, se le podía encontrar en el archipiélago y ya para 1740 era raro encontrarlos. Su madera era usada para imágenes religiosas y reliquias, muy preciada y demandada también en Perú.

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A este semiarbusto se le podía encontrar, aunque ya entonces era una especie rara, en los bosques de laurisilva en la Cruz de Taborno en el Macizo de Anaga en Tenerife. Alcanzaba un metro y medio de altura, contaba con un tallo hueco, de flores azules y frutos como bayas amarillas. Era endémica de la región y se estima que su extinción se debe a las características biológicas muy restrictivas de la especie. Se le detectó por última vez en 1984. Ya en la edición de 2008 de la Lista Roja de la Flora Vascular Española se lleva como extinta.

En peligro

También se señalan otras especies que tienen un alto riesgo en su estado de conservación. Las siguientes son algunas de ellas:

Pino Wolkemi (Wollemia nobilis)

 

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Esta especie se encuentra en peligro crítico. Fue descubierto en 1994 en el Parque Nacional Wollemi, Australia, y no se conocen menos de 50 individuos maduros. Debido a el rango limitado donde se le puede encontrar se le tiene catalogado en un alto riesgo, ya que cualquier eventualidad puede acabar con ellos, como un incendio, una sequía, una enfermedad.

Rosewood (Dalbergia andapensis)

 

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Es una especie de pequeño árbol perteneciente a la familia Fabaceae originaria de Madagascar, se le puede ver al noreste de ese país. Esta especie de palo de rosa tiene una gran demanda por su madera que se utiliza para muebles e instrumentos musicales. Debido a la explotación de ellos, así como del uso de la tierra en donde habita, su estado de conservación se considera en peligro de extinción.

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Cica espinosa (Encephalartos altensteinii)

 

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Esta especie se le encuentra en la zona costera húmeda de Sudáfrica, llegan a medir 1.8 metros de altura y su crecimiento es muy lento. Los ejemplares femeninos producen unas piñas que alcanzan los 45 cm de longitud. Muchos ejemplares han sido removidos de su hábitat natural para ornato y fines medicinales. Se le considera una especie en estado vulnerable.

Las causas más comunes

 

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Las anteriores son sólo algunas de las especies que se encuentran extintas o con un estado de conservación delicado. La desaparición de cada uno de ellos representa una alteración total en el hábitat en dónde se encontraban. Otras especies de los demás reinos se ven afectadas por la desaparición de estos. Esta constante pérdida y amenaza de especies tienen causas antrópicas (causas humanas) y las siguientes son las principales:

  • Pérdida de hábitat: la constante urbanización, el uso de tierras naturales para cultivo o ganadería, el impacto en cuerpos de agua. También los efectos del cambio climático causa cambios considerables en los hábitats naturales, lo que provoca alteración en todos los reinos naturales.
  • Deforestación: esta práctica, ligada a la anterior causa, se refiere a la extracción de la flora existente para el uso comercial de árboles y plantas, así como para cultivo y ganadería.
  • Contaminación: este factor afecta a todos los seres vivos, sea contaminación de agua, de suelo, de aire. Sus efectos cambian considerablemente el equilibrio, elimina seres esenciales para la vida de otras y se crea una cadena de riesgo para las especies involucradas.
  • Caza ilegal: en el caso de las especies del reino animal, este factor mina los ejemplares y daña considerablemente los ciclos de reproducción, así como el equilibrio natural.
  • Comercio ilegal: plantas y animales se trafican afectando sus hábitats, su vida y, a su vez, afectando los hábitats donde son introducidos. Muchas veces esta clase de introducción de especies ha hecho que peligren especies endémicas.

Por último, cabe señalar las acciones que se pueden realizar para la conservación de especies en peligro de extinción.

  • Creación de reservas naturales
  • Explotación conservacionista de los recursos naturales
  • Emisión de leyes y reglamentos para proteger la naturaleza
  • Acciones educativas que formen una nueva mentalidad con respecto a nuestra relación con la naturaleza

 

 

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