En el mundo de las cuatro ruedas existen los hypercars, superdeportivos y otras denominaciones que intentan definir coches que se salen de las tablas en potencia, velocidad… y precio. Dragonfly es el primer hyperscooter del mundo, un scooter de lujo con unas especificaciones a la altura de una motocicleta.

Dragonfly Hyperscooter han sido desarrollado por la marca británica D-fly. Está fabricado con fibra de carbono, aluminio que emplean las naves espaciales, y madera de paulownia.

Se vende en dos modelos con tres y cuatro ruedas. La versión de cuatro ruedas es más precisa en los giros y se puede montar ruedas todoterreno para usarla por caminos de tierra y piedra.

Dragonfly Hyperscooter

Ambos modelos tienen el mismo motor. O motores, porque llevan uno en cada rueda delantera. Cada motor eléctrico proporciona 1800W de potencia, con lo que consiguen una velocidad máxima de 61 Km/h. Hay cuatro modos de velocidad.

Las baterías son intercambiables, y se venderán en diferentes packs. La versión estándar tiene una autonomía de 18 Kilómetros, mientras que la versión de largo alcance llega a los 48 Kilómetros.

Al tratarse de un patinete eléctrico de lujo posee medidas de seguridad extra. Para activarse se requiere tanto una llave física como una tarjeta RFID, suena una alarma cuando el patinete se despliega (es plegable) en modo reposo, y presume de una alarma de geolocalización y rastreo a través de GPS.

Otros extravagancias incorporadas son la pantalla de 4,5 pulgadas con resolución 4K, y una mochila en la barra vertical con capacidad para 11 litros, además de un botellero.

Dragonfly Hyperscooter

La versión de tres ruedas del Dragonfly Hyperscooter tiene un precio de 4.999 dólares. La versión de cuatro ruedas sube a los 5.999 dólares.

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