MasTecnoCiencia -Noticias de Tecnologia
Ciencia

El ‘obsceno’ motivo por el que te pican los mosquitos y otras rarezas de estos insectos

Son un clásico de todos nuestros veranos, aunque no los recordamos con mucho cariño. Los mosquitos acaban siempre complicándonos un poco esto de la temporada estival y muchos terminamos llenos de sus picaduras. Pero, ¿sabemos algo más sobre ellos? Por raro que te parezca no pican por placer, ni siquiera lo hacen solo para alimentarse y quizá deberíamos empezar a cambiar la forma en la que nos referimos a ellos.

Hay muchísimos detalles que desconocemos de estos insectos y por eso, en pleno agosto, es un gran momento para recordar algunos de ellos. Quién sabe, lo mismo después de leer esto dejas de verlos de la misma manera y empatizas con ellos. Para empezar, debes saber que si te pica uno, no puede ser cualquier mosquito, sino que tiene que ser una hembra, que son las que tienen este hábito. Tampoco está de más, por muy inofensivos que parezcan, que son los animales más mortíferos del planeta pues contribuyen a más de 725.000 muertes al año, más que el propio ser humano.

¿Pican todos los mosquitos?

Como decíamos antes este es un punto importante en nuestro conocimiento sobre estos insectos. Estamos acostumbrados a hablar de los mosquitos en general cuando nos pican, pero lo cierto es que solo algunos de ellos lo hacen. En concreto son los culícidos, mosquitos como los Aedes, Culex o Anopheles. Hay otros tipos que aparecen mucho como las típulas o los quirómidos que son totalmente inofensivos, pero claro a ver quién es el que se pone a ver si es una u otra especie cuando nos los encontramos por casa.

Además, dentro de los que pican, solo una mitad de ellos lo hacen. Una muy grande que engloba a todas las hembras de estos animales. Son ellas las que nos acribillan por las noches, y no es algo casual sino que responde a una parte esencial de su naturaleza: necesitan nuestra sangre para reproducirse.

Un ejemplar de mosquito Culex. (Foto: Reuters)
Un ejemplar de mosquito Culex. (Foto: Reuters)

Los machos, por su parte, se valen de lamer sustancias azucaradas y sobreviven con alimentos como el néctar de las flores. Es más, las propias hembras pueden emular a sus compañeros en caso de solo necesitar alimentarse. Eso sí, hay veces que el instito maternal aprieta y entonces necesitan acudir a nuestra sangre, y jugarse la vida, para conseguir que su especie no se extinga.

¿Lo sabías?  Comunidad científica advierte sobre una invasión masiva de mariquitas arlequín y es sorprendente

¿Por qué nos pican?

La respuesta es sencilla, pero demuestra la complejidad de estos insectos. La hembra toma nuestra sangre no para alimentarse ella, sino para conseguir que sus larvas vivan, como ya hemos dicho. La cuestión es que las proteínas que ofrece este jugo no son fértiles ya que el resto de su alimentación no tiene apenas estos componentes y son incapaces de generar vida.

Este es, básicamente, el único motivo que lleva a chuparnos la sangre. Debes saber que esa picadura que llevas en el brazo te la hizo justo antes de poner sus huevos. Vamos, que si lo miramos con mente algo abierta podemos ver que lo hacen por una buena razón, aunque a nosotros nos duela.

¿Cómo realizan la picadura?

Ya sabemos quiénes nos pican y por qué, pero, ¿cómo consiguen robarnos esa sangre que luego acaban absorbiendo? Pues aquí entran en juego más detalles interesantes y que demuestran que lejos de ser un insecto tonto, el mosquito es un animal con muchísimos recursos.

Estas mosquitas saben de sobra que los vertebrados tienen sistemas bastante potentes de defensa para evitar que nos roben la sangre. Nuestro cuerpo no deja entrar a cualquiera y llevarse sus líquidos, por eso usa coagulantes que parchean rápidamente estas fugas. Pues estos bichos tienen un método de lo más eficaz para evitar a las defensas.

Por un lado nos hacen un agujero por el que absorber el líquido y por otro realizan un segundo boquete por el que inyectan un anticoagulante que hace que puedan chupar sin miedo a que el líquido se solidifique o se bloquee la herida. Todo medido para ‘hackear’ nuestros sistemas, eso sí, también es justo este anticoagulante el culpable de la transmisión de enfermedades como el dengue o la malaria, ellos llegan con sus sistemas infectados y los pasan a los humanos.

Picadura de mosquito. (Foto: Pixabay)
Picadura de mosquito. (Foto: Pixabay)

¿Por qué nos duele?

El dolor viene justamente por el anticoagulante que se queda en nuestra piel. El cuerpo acaba reaccionando y generando el hinchazón. Nuestro sistema segrega histamina (la misma sustancia que responde en las reacciones alérgicas) para impedir que el problema vaya a mayores, lo peor es que si nos rascamos extendemos el anticoagulante y, por tanto, el hinchazón y el dolor.

¿Lo sabías?  Científicos consiguen derretir oro a temperatura ambiente

Es bueno saber también que no existe (al menos de momento no se considera así) una alergia especial a estos animales. Si se pueden dar reacciones alérgicas más o menos graves pero nunca llegan a darse problemas como pasa con avispas o abejas.

¿Y los zumbidos?

Hay mucha gente que cree que los zumbidos son parte clave del ataque de los mosquitos y que se mueven por nuestras cabezas para conseguir que nos movamos. Pero lo cierto es que, en este caso, es todo mucho más sencillo.

El sonido lo producen de forma natural al mover sus alas (las mueven a casi 800 veces por segundo) y lo hacen alrededor de nuestra cabeza para detectar si somos una buena presa, o no, analizando cómo respiramos. Porque sí, eligen sus víctimas, pero no como solemos creer.

¿Cómo eligen a sus víctimas?

Siempre se ha dicho que cuanto más dulce sea tu sangre más fácil será que te piquen los mosquitos, y, obviamente, esto es solo una leyenda. Estos insectos tienen un sistema muy eficaz para detectar sus mejores presas y lo hacen analizando diferentes parámetros.

Lo primero que analizan es el CO2. Sí, todos los seres con sangre de este planeta exhalamos dióxido de carbono y ellos siguen esta sustancia hasta encontrar a su presa. Una vez junto a ella analizan otros puntos como el vapor de agua (residuo de la respiración) para confirmar que están ante un buen objetivo.

Mosquito. (iStock)
Mosquito. (iStock)

Hay detalles como los colores oscuros, la humedad, el sudor o las hormonas (se pirran mucho más por las mujeres que por los hombres) que también influyen a la hora de sufrir más o menos picotazos. Incluso cosas como la cerveza o el tabaco pueden atraer más a estos insectos.

¿Lo sabías?  El sencillo test que predice si un paciente despertará del coma

¿Es posible evitar la picadura?

Ahora que conocemos bien a nuestros compañeros de noches veraniegas es hora de saber cómo evitarlos. Obviamente no hay una medida mágica, pero hay trucos que te ayudarán a librarte de más de un picotazo.

Entre las opciones más clásicas están la de vestir con ropa clara (evita el negro), no usar colonias ni productos con olores dulces y evitar sus hábitats naturales como son las fuentes de agua estancada. Si queremos algo más profesional siempre podemos acudir a repelentes y productos similares, la clave está en ocultar nuestros olores corporales y conseguir que estos pequeños insectos no nos vean como víctimas apetecibles. Eso sí, confundirles no es tarea fácil.



Source : elconfidencial

Related posts

“Cocaína marina”, la locura que está llevando varios peces a la extinción

Rocambol

Desarrollan el bisturí más preciso del mundo para cortar y pegar el ADN

Rocambol

Consiguen convertir células en neuronas, la píldora para regenerar neuronas está más cerca

Jesus

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: