Este domingo es el Asteroid Day, una jornada para concienciar a la población y los gobiernos sobre los peligros de los asteroides con órbitas cercanas a la Tierra y que tienen posibilidades de impactar contra nuestro planeta. Por este motivo, la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) ha querido hablar sobre qué están haciendo por la defensa planetaria.

Los objetos cercanos a la Tierra, también conocidos como NEOs por sus siglas en inglés, son todos aquellos asteroides que tienen una trayectoria que pasa cerca de la Tierra y que tienen probabilidades de chocar contra nuestro planeta. Los NEOs están controlados tanto por la NASA como por la ESA, que vigilan de cerca todos estos asteroides para asegurarse de que las órbitas son lo más precisas posibles para buscar soluciones, si fuera necesario, ante el inminente encuentro con alguno de estos objetos. Además, comparan sus resultados para afinar más las mediciones del movimiento de estos objetos.

Desde la ESA hacen una proyección a 100 años vista de la trayectoria de los asteroides y, después, con la lista de los que son peligrosos para nosotros lo que se hace es publicarla. Además, se cuelga de forma que sea accesible para todo el que quiera consultarla en esta página web de la ESA.

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Asteroide 2006QV89

Entre estos asteroides se encuentra 2006QV89, de entre 30 y 40 metros de diámetro, que supuestamente pasará cerca de la Tierra el próximo 27 de septiembre. Pero ¿por qué supuestamente? La realidad es que este objeto fue descubierto en 2006 y apenas se ha observado desde entonces. Se trazó una trayectoria que implica una posibilidad entre 8.000 de impactar contra la Tierra, lo cual es poco. Pero hay un problema.

Sin embargo, el problema viene ahora: no podemos volver a recalcular su trayectoria porque hasta apenas unas semanas antes de su paso cercano a la Tierra no será visible. Esto ha hecho que los científicos decidieran meter a este asteroide entre los más peligrosos, sobre todo para tenerlo controlado. Cuando vuelva a ser visible, se realizarán de nuevo los cálculos y, si resulta que la Tierra está dentro de su trayectoria, los científicos serán capaces de calcular el lugar en el que caerá. No se podrá evitar su caída, pero sí se puede desalojar la zona que vaya a recibir el impacto.

No obstante, desde la ESA llaman a la calma porque lo más probable es que ni siquiera llegue a impactar contra la Tierra y, aunque fuera así, da tiempo a desalojar la zona que se verá afectada. Por tanto, no hay por qué temer a este asteroide.