El Sol produce sonido, y es atronador. Solo vemos su luz porque el sonido necesita aire o agua para ”viajar”, y en el espacio no tiene ese medio para poder transmitirse. Y, precisamente, debemos dar gracias porque no sea así, ya que el sonido del Sol nos destruiría.

La Tierra está a unos 150 millones de kilómetros del Sol, pero el sonido que produciría, y que nos llegaría, sería de unos 100 decibelios. Esto no parece mucho, ya que es el sonido de un motor de avión, una discoteca o el tráfico (lejos del umbral del dolor de 140 dB), pero aun así, sería capaz de volvernos locos.

Aunque, bueno, ciertas ondas sí llegan, y con un software específico, se pueden convertir a sonido. Y, según esto, así suena el Sol (desenchufad el subwoofer antes de poner el vídeo):

Se trata de un sonido extremadamente grave que puede no parecer molesto, pero que a 100 dB, y de forma constante, terminaría produciendo sordera.

Es decir, primero nos volveríamos locos, ya que sería un zumbido constante, y después terminaríamos con serios problemas de audición al estar expuestos continuamente al sonido.

¿Imagináis tener, desde que nacéis, el ruido de una discoteca de manera constante? Sería insoportable, y por eso debemos agradecer que el sonido del Sol no llegue a la Tierra.

Hablando de sonido, el Sol no es lo único que hemos podido escuchar referente a los cuerpos que nos rodean. Hace unos meses, la sonda InSight de Marte nos ”mandó” la primera grabación para que oigamos el planeta rojo, como podéis ver sobre estas líneas.