Por muy avanzados que creamos estar, la humanidad no está, ni de lejos, preparada para colonizar otros planetas, y mucho menos para ir a la galaxia más cercana. No hay ningún planeta de nuestro sistema que nos interese colonizar, de momento, por no reunir las condiciones necesarias. Habría que terraformar el planeta y es inviable, por el momento. Pero… ¿y si construimos una nave para ir a otra galaxia y colonizar un planeta?

Hay unos 2.000 exoplanetas en los que podríamos vivir, si nos lo proponemos, pero de momento es una misión suicida. La estrella más cercana es Proxima Centauri, una estrella que se encuentra a 4,24 años luz de nosotros. Es ”poco”, pero aún no tenemos la tecnología de propulsión necesaria como para viajar a la velocidad de la luz.

Esto quiere decir que, con los sistemas de propulsión actuales, tardaríamos entre unos 19.000 a 81.000 años en llegar a Alpha Centauri, y ya podéis echar cuentas de lo que supondría un viaje así para la humanidad. Si habéis imaginado generaciones de humanos muriendo y naciendo durante el viaje, habéis acertado. Y el programa Heritage se ha creado para calcular lo que necesitaríamos para hacer viable un viaje de esas características.

Heritage es un programa desarrollado por Frederic Marin, del Observatorio Astronómico de Estrasburgo, y Camille Beluffi, física de partículas de la fundación científica Casc4de. Junto a Rhys Taylor, del Instituto Astronómico de la Academia de las Ciencias de la República Checa y Loic Grau, ingeniera de Morphosense, han calculado los recursos que tendríamos que invertir para colonizar otros planetas.

Heritage calcula todo lo que habría que tener en cuenta para crear ”barcos” espaciales para llevar a la humanidad a otras galaxias, y no hay demasiada esperanza en estos momentos. En el análisis, el equipo calcula que habría que contar con un mínimo de 98 personas para poder ir a otro sistema estelar. Es el número ideal para que, al reproducirse durante miles de años entre ellos, no aparezcan trastornos genéticos.

Como son ”pocos”, se ha dado un margen de hasta 500 colonos en la nave. Ahora bien, ¿cómo se alimentarían? Cargar la nave no es una opción, por lo que habría que cultivar el alimento. Esto añade unos cuantos miles de kilogramos a la ecuación, por lo que la nave deberá ser grande y muy pesada como para mandarla al espacio. Además, el combustible también juega un importante papel en el peso.

Para alimentar a la población de 500 personas, se necesitaría una zona de 0,45 kilómetros cuadrados de tierra artificial para criar animales y cultivar plantas, y eso eleva el tamaño de la nave. Lo más fácil sería crear un transbordador como los que ya hemos visto en el cine, con estructura circular para que orbiten y se cree una especie de gravedad artificial.

Nave de PassengersLa imagen superior es la nave de Elysium. Esta es la de la película Passengers.

El radio mínimo sería de unos 224 metros y tendría 320 metros de longitud. Si se compara con edificios terrestres, no es demasiado, pero aquí la dificultad está en lanzar ”eso” al espacio… o  construirlo ahí directamente para no gastar toneladas de combustible nada más que en el despegue.

Es decir, Heritage ha hecho todos los cálculos, menos uno. Y es que, el recurso más importante, el agua, no se ha podido calcular. Los científicos creen que no es suficiente con el agua que se cargue a bordo de la nave, aunque se recicle, ya que terminaría agotándose (y antes de lo previsto). De hecho, por muy profunda que sea la simulación de Heritage, dejan el problema de calcular el agua necesaria para colonizar otros planetas para una investigación posterior.

Como veis, no sería barato, sencillo y casi viable, actualmente, crear un transbordador para colonizar un planeta. Pero al menos tenemos una idea de la nave que necesitaríamos para ello.